—No sé si todo estará bien. Podría no ser así. Puede que pienses que estás en el punto más bajo ahora, y entonces un día levantes la mirada y veas que se ha puesto mucho peor (…). —Puede que nunca seas capaz de salir de la cama en la mañana con esa seguridad. Ese momento de que todo esté bien podría no llegar nunca. Todo lo que puedes hacer es intentar encontrar un nuevo balance, un nuevo punto de inicio. Encontrar todo el amor que haya quedado en tu vida y aferrarte a él con todas tus fuerzas. Y un día, las cosas se habrán vuelto menos grises, menos sórdidas. Un día, podrías darte cuenta de que tienes una vida nuevamente. Una vida que te hace feliz.